Santuario

(Foto: Gulino)
Santuario
Una Virgen levanta sus manos,
olor a flores en el manto de su presencia.
Dispara rayos, perfecto alcance los misiles de sus dedos.
La Virgencita de yeso, inmutable condensa fe en el agua de sus ojos,
almacena estertores, novenas, cientos de rostros para una virgen.
El blanco inmaculado delata, no hay flores mustias en agua santa.
-en el decorado réplicas de su imagen se dispersan como polen,
un jardín eterno, una Virgen con naturaleza de yeso-.