viernes, enero 20, 2006

Every Island is a Cage
















("La Torre de Babel", Bruegel)


Every Island is a Cage


No life belongs to us, we are an island in solitude.We shoulder our destiny; we watch our land receding. We are escape artists of death, all we posses is the memory of blood.With a sorrow as immense as the sea we’ve crossed, we are the dregs, immigrants that cling to the pipes of the ship’s engine.Every island is a prison, a trap set by conquest.our names written in the lapels of our coats while we leap from puddle to puddle toward the promised land.We are an endless line, this harbour’s horizon.We scribble the name of this island in mud, Ellis,a language of signs that lets us weep.Our shadow is forty long days of disease, our soul examinedwe are sent back to the ship, aged, deformed.through the pain in their eyes, a sign is the last thing our children see,a white cross painted on our backs.They have turned us into suicides, islands in solitude.With arms locked wide, we dive into a wasted sea,forever anchored to the city deep.


Toda isla es una jaula
Ellis Island


Ninguna vida nos pertenece, somos una isla en soledad
con la suerte hechada al hombro vemos alejarse nuestras tierras.
Escapistas de la muerte, solo poseemos el recuerdo de la sangre.

Con una pena inmensa, como la del mar que atravesamos
somos la escoria, inmigrantes que se descuelgan en los tubos
en las maquinas del barco.
Toda isla es una cárcel, una trampa acorralada en la conquista.
Llevamos nuestro nombre en la solapa
saltando de charco en charco hacia la tierra prometida.

Somos una fila interminable, un horizonte en el puerto
anotamos con barro el nombre de esta isla,
con el lenguaje de señas que lloramos.
Cuarenta días de peste en nuestras sombras, con el alma examinada
hemos sido devueltos al barco, deformes, ancianos,
una marca es lo último que vieron nuestros hijos
en el dolor de sus ojos,
solo la cruz blanca que nos pintaron en la espalda.

Nos han vuelto suicidas,
clavadistas de brazos abiertos al nuevo mar de los despojos
anclados por siempre a los fondos de la ciudad.

3 Comments:

Blogger Pedro Antonio said...

New York, New York... La canto cuando quiero beber libertad...
Absurdo?...
Ni tanto...
Pienso...
No fuimos devueltos...
Estamos aquí para fundar ciudades.
Para beber la libertad de las estatuas cotidianas.
No más suicidas grises, insignificantes, ajenos, añejos.

Abrazos para cuando quieras.

domingo, enero 22, 2006 3:39:00 a. m.  
Blogger Lila Magritte said...

Complicado el problema que se viviò en esa isla, la curentena y todo lo que ocurriò allì. Tù me lo contaste paso a paso en el sitio mismo del suceso...
El texto es buenìsssssimo.

saludos

lunes, enero 23, 2006 7:05:00 p. m.  
Blogger Colombine said...

tambien estuve allí.deje mi nombre escrito con sangre en las paredes.
detrás no quedó nada.del paraiso sólo nos separaba una lengua de mar . no pude entrar . ahora mi nombre figura en una base de datos que puede consultarse a través de internet ( es más limpio).

Ver : http://www.ellisisland.org/

Saludos.

lunes, enero 23, 2006 8:01:00 p. m.  

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